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25/4/15

Nacional Vicente López en el recuerdo

Adiós a la querida Profe Blaustein…

Un acto de libertad

Por Carlos Semorile

(Una amiga del secundario me cuenta que los actuales moradores de nuestro Nacional de Vicente López se proponen relevar historias cotidianas del cole durante la época de la Dictadura. Parece, entonces, que el pasado siempre acecha, y que es tarea del presente conjurarlo, darle un orden, hacer un relato. Es lo que sigue a continuación: la narración de un dolor antiguo y un homenaje a quien no supimos, no pudimos, o no quisieron -otros no quisieron- prestarle una mínima esperanza en el porvenir.)
Creo que estábamos en tercer año, o sea 1978. A Blaustein, la profesora de literatura ya la conocíamos del curso anterior: buena mina, genuina vocación docente, enamorada de algunos autores que, misterios de la currícula castrense, nos dejaban leer. Hablo del “Relato de un náufrago”, de García Márquez, que es el folletín de un marino mercante que sobrevive diez días en el mar, sin comida ni bebida, luego de un naufragio de la armada colombiana. El tipo se salva y pasa a ser ídolo nacional: lo condecoran, lo besan las reinas de la belleza y, si mal no recuerdo, hasta le dan casa y dinero. Pero en las entregas de su historia, que Gabo va escribiendo y publicando, salta que el buque naufragó por el sobrepeso de las mercancías que llevaba de contrabando. Tremendo escándalo. Le sacan la casa, la pensión, las reinas ya ni lo miran, y vuelve a su mísera vida de antes, pero peor porque ahora está estigmatizado. Pregunto: ¿cómo nos dejaron leer esto los milicos? ¿Acaso creían que ellos eran tan distintos de los corruptos marinos colombianos? ¿O fue una sutileza de la Blaustein, que logró contrabandear a García Márquez para que al menos tuviésemos una idea de lo que nos estábamos perdiendo?
El año anterior, ahora que lo pienso, también nos puso cara a cara con la historia de la mano del “Martín Fierro”. Un embole, dirán algunos. Pero no. La Blaustein no paseó con maestría por el poema, y entonces ya no era una épica de tiempos idos y gauchos muertos, sino lo que ha sido y será toda la vida: un alegato de la puta madre que lo parió. Un maravilloso y trágico retrato de las injusticias y los heroísmos argentinos. Revisen nomás los autores que han escrito al respecto: Borges, Martínez Estrada, Jauretche, Hernández Arregui, Carlos Astrada, etcétera. La lista es larga y mi sapiencia es corta. Pero, además, la profe nos tiraba data extra sobre el senador José Hernández, sobre su rol como periodista, sobre sus compromisos. De ahí a descubrir que se opuso a la Guerra de la Triple Alianza había un solo paso. Ella, que por obvias razones no nos podía llevar hasta ese conocimiento, al menos nos señalaba el bondi que nos dejaba en la puerta.
Pero un día no se aguantó más. Llegó distinta, no diría que más enérgica que otras veces porque era una persona dinámica, pero tal vez sí más embalada. Pensándolo un poco, supongo que estaba cabreada, algo la había enojado mucho. La clase comenzó con esa tensión en el ambiente. Éramos tan infantiles que creíamos que el mundo se acababa cuando alguien nos decía “saquen una hoja”. Y sin embargo, ella agarró para otro lado y al rato fue volviendo a su verdadera naturaleza. Se dulcificó. Comenzó a hablarnos como nadie que yo recuerde nos habló en todos esos años. Abrió su corazón y nos dijo que no le gustaba la comunidad en la que todos vivíamos, que la oprimía. Que soñaba con una sociedad de iguales, sin hambre ni miseria, sin explotadores ni oprimidos, sin importarle que llevase el nombre de socialista, comunista, o cualquier otro. Mientras hablaba, sus propias palabras la iban emocionando. Es fácil ahora entender por qué: en el medio de la más feroz represión, se estaba permitiendo un acto de libertad.
Me parece como si la estuviera viendo, buscándonos la rebeldía en los ojos, tratando de encender los espíritus que se mantenían apagados como fuegos del cuaternario. Ella vibraba y nosotros, sus alumnos, callábamos. Con ese silencio cobarde le estábamos diciendo que su sueño nos es era ajeno, desconocido y peligroso. La vimos declinar. El clima se enfrío de nuevo, desapareció la dulzura, y en un último intento nos preguntó directamente si no nos gustaría vivir en una sociedad diferente. Le contestamos con el miedo. Pero no se dio por vencida: “¿En serio ninguno de ustedes sueña en vivir en un mundo más justo?” No se alzó ninguna mano. La profesora Blaustein contuvo sus lágrimas, nos dijo que la decepcionábamos, agarró su cartera, y se marchó mucho antes del timbre. Nos dejó solos con nuestro terror, y esta mala conciencia de no haberle agradecido nunca por haber pensado en nosotros y en lo que nos estábamos perdiendo.

Santa Fe, Argentina


8/7/14

Narciso Laprida y Borges

Francisco Narciso Laprida. 
Qué nombres, dulces y fuertes. 
¡Qué apellido sonoro!  Las conjunciones consonánticovocálicas golpean los dientes como la marea y rebotan en la caverna del paladar.

Mucho se habló de su participación en el Congreso de Tucumán, pero poco de su muerte. Él pertenecía a una clase social que no apreciaba al gauchaje, aunque tuviera en el fondo una idea de que hasta el gaucho mismo formaba parte del país. Qué contradictorio. 
Un descendiente ilustre de Francisco Laprida, Jorge Luis Borges, le escribió un poema. Y los poemas son así, transpiran ideas, concepciones del mundo. Cómo hablamos del otro, si lo consideramos, si consideramos sus posiciones políticas, si consideramos  su derecho a defender sus derechos.
Laprida era unitario. Lógico, dada su posición social. Quiroga era federal. Más lógico todavía, coherente. 
Francisco Laprida fue educado dentro de su entorno elitista, como un futuro gobernante. No fue educado para pialar ganado. No. No fue olvidado como hijo, como hermano, criándose en un rancho olvidado. No. Narciso creció en cuna de oro, en él se depositaron las esperanzas y las ansias de poder de su familia, de su clase social toda. 
 Porque en la época en que vivió, había dos clases sociales, nada más. La alta, integrada por familias en su mayoría vascas, y la clase baja, integrada por indígenas, negros, gauchos (mestizos y mulatos) 
Narciso fue un  abuelo ilustre para el descendiente ilustre de una clase social ilustrada. Fue honrado pese a que murió huyendo para salvar su vida. Su cadáver no fue encontrado nunca.

Poema Conjetural

de Jorge Luis Borges (para su pariente ilustre, don Francisco Laprida)


El doctor Francisco Laprida, asesinado el día 22 de setiembre de 1829 por los montoneros

 de Aldao, piensa antes de morir:
Zumban las balas en la tarde última.
Hay viento y hay cenizas en el viento,
se dispersan el día y la batalla 
deforme, y la victoria es de los otros.
Vencen los bárbaros, los gauchos vencen.
Yo, que estudié las leyes y los cánones, 
yo, Francisco Narciso de Laprida, 
cuya voz declaró la independencia 
de estas crueles provincias, derrotado,
de sangre y de sudor manchado el rostro,
sin esperanza ni temor, perdido,
huyo hacia el Sur por arrabales últimos.
Como aquel capitán del Purgatorio
que, huyendo a pie y ensangrentando el llano,
fue cegado y tumbado por la muerte
donde un oscuro río pierde el nombre,
así habré de caer. Hoy es el término.
La noche lateral de los pantanos
me acecha y me demora. Oigo los cascos
de mi caliente muerte que me busca
con jinetes, con belfos y con lanzas.
Yo que anhelé ser otro, ser un hombre 
de sentencias, de libros, de dictámenes
a cielo abierto yaceré entre ciénagas;
pero me endiosa el pecho inexplicable
un júbilo secreto. Al fin me encuentro
con mi destino sudamericano.
A esta ruinosa tarde me llevaba
el laberinto múltiple de pasos
que mis días tejieron desde un día
de la niñez.  Al fin he descubierto
la recóndita clave de mis años,
la suerte de Francisco de Laprida,
la letra que faltaba, la perfecta
forma que supo Dios desde el principio.
En el espejo de esta noche alcanzo
mi insospechado rostro eterno. El círculo
se va a cerrar. Yo aguardo que así sea.
Pisan mis pies la sombra de las lanzas
que me buscan. Las befas de mi muerte,
los jinetes, las crines, los caballos,
se ciernen sobre mí… Ya el primer golpe,
ya el duro hierro que me raja el pecho,
el íntimo cuchillo en la garganta...




1/5/11

DIA DEL TRABAJADOR



Relato de la ejecución"...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas plateadas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos... abajo la concurrencia sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... plegaria es el rostro de Spies, firmeza el de Fischer, orgullo el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita que la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora... los encapuchan, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos cuelgan y se balancean en una danza espantable..."
José Martí (Corresponsal en Chicago de "La Nación" de Buenos Aires)

Cuando hablamos de trabajo debemos remontarnos más allá de los orígenes del hombre. Ya la mitología y las religiones describieron, aunque conceptualizados de otra manera, los distintos tipos de trabajo que existieron, unos pagos, otros a cambio de un mendrugo y otros como modo de castigo para expiar determinadas culpas enquistadas según los momentos, lo que se traduce como esclavitud.
Trabajo significa esfuerzo humano, el término deriva de "tripalium" o tres palos que definía el sinónimo de torturar o torturarse, aunque con el correr del "trabajo" y de los años se haya pretendido modificar su verdadera acepción para mutarla por "laboro".
Encontraremos muchísimas descripciones respecto al tan mentado como irreconocido esfuerzo humano, amplias categorizaciones se aplicaron al término desde la sociología, la antropología, la iglesia, la economía, el derecho etc.
Lo que nadie pone en duda es que trabajar es un esfuerzo no siempre reconocido ni mucho menos enaltecedor, como algunos pretendieron hacer creer, no olvidemos aquello tan explícito que indica que "el trabajo genera dignidad", que si bien podemos discutir si es cierto o no, no podemos en cambio negar que no siempre el trabajador es dignificado ni lo fue a lo largo de la historia.

La mitología nos habló de Atlas, jefe de los Titanes durante la guerra contra los olímpicos y describió cuando Zeus, la máxima deidad, lo castigó a cargar sobre su anatomía el peso de los cielos, aunque el esfuerzo fuera indescriptible e impago.
Luego cuando Prometeo engañó a Atlas, ofreciéndose para sostener el cielo mientras éste realizara un trabajo sucio al ir a recoger manzanas de oro en el jardín de las Hespérides, trampa bajo la cual cayó el hostigado Atlas, quien siguió con su esfuerzo de "trabajador" castigado y engañado, cargando nuevamente el peso de los cielos.
El otro cargó con las manzanas recogidas y se quedó con el esfuerzo del trabajo del Titán al mejor estilo neoliberalismo, donde algunos se vuelven ricos gracias al esfuerzo de tantos titanes anónimos.

Grandes obras dejó plasmada la historia gracias a la sangre y al sudor de hombres que empleaban esfuerzos hasta sobrehumanos para que éstas tomaran forma y cuerpo. Podemos mencionar magníficas pirámides, los colosales monumentos, otrora considerados las "maravillas del mundo antiguo", como Los Jardines Colgantes de Babilonia, la Torre de Babel que menciona la Biblia y que también sepultó el origen de esa maravilla antigua así como a sus hacedores, los muertos, que quedaron sepultados bajo montañas de piedra y olvido.

También sembrando su semilla para ese estigma que con los siglos llegaría para quedarse instalado hasta nuestros tiempos, Yahvé se encargó de desarticular el esfuerzo de los hombres que fueron condenados in eternum a hablar distintas lenguas a lo largo y ancho de la geografía terrestre.
El miedo a la unidad y la integración de los pueblos podemos ver que tiene orígenes hasta sagrados…

La tierra fue dividida, las fronteras se crearon y cada ser supremo fue marcando sus pautas y sus tiranías sangrientas. Nadie se entendió nunca más con nadie…
Siguieron las "maravillas del mundo antiguo" logradas gracias al anonimato de tantos seres que eran humanos aunque no se los considerara, manos despedazadas, espaldas quebradas, impotencia y dolor indescriptibles, fueron gestando:

La Gran Pirámide de Guiza, año 2570 AC, que alojara los restos del faraón Jufu o Keops y que provocara el asombro y la inolvidable frase de Napoleón dirigida a sus tropas en julio de 1798 de nuestra era, " ¡cuarenta siglos os contemplan!", previa a la batalla entre franceses y mamelucos.

El Templo de Artemisa, año 550 AC, incendiado intencionalmente en el año 356 AC, pero luego reconstruido por orden de Alejandro Magno, aunque éste no pudo ver su deseo realizado ya que la muerte lo sorprendió antes, no obstante tuvo mejor suerte que los trabajadores ya que a él, por lo menos, lo mencionó la historia. El Templo acabó destruido nuevamente por los godos a partir de un saqueo superior a los que existieron en diciembre de 2001 ordenados por fuerzas de choque de algunos políticos, en Argentina.

Fidias, en el año 430 AC ordenó esculpir otra maravilla: La Estatua de Zeus, en Olimpia, derruido años más adelante de la historia antigua.
El Sepulcro del Mausoleo en Halicarnaso, hoy Turquía, derrumbado luego de muchos siglos, por terremotos.
El Coloso de Rodas, abriendo la entrada del puerto de la isla, en Grecia, también vuelto nada por la furia de la tierra que tal vez, sin saberlo, estaba haciendo "justicia popular" in memorian de los trabajadores anónimos.
El Faro de Alejandría, Egipto, más mano de obra ocupada, mucha más ingratitud hacia los trabajadores.

El 7 de julio del 2007, en Lisboa, se proclamaron las nuevas 7 Maravillas del Mundo actual, luego de un proyecto elaborado por el suizo Bernard Weber, creador de la Fundación New 7 Wonders, mediante cibernética elección.
Estas quedaron establecidas gracias al aporte de más de 100 millones de votos por Internet y mensajes telefónicos, quedando exceptuados de la elección quienes no tienen acceso a las altas tecnologías en pueblos marginados y olvidados.
El esfuerzo del hombre estuvo presente a lo largo de la historia, el irreconocimiento también.

Muchas veces para homenajes fastuosos, otros provocados por grandes delirios.
No perdieron su belleza el Taj Mahal, la Gran Muralla China, la ciudad templo de Chitchen Itza, las ruinas del Machu Pichu, el Cristo Redentor de Río de Janeiro, el Coliseo Romano, que fueron consideradas las Maravillas del Mundo Actual.
Rutas y caminos, grandes edificios, torres en pié, otras destruidas por la irracionalidad para justificar hegemonías bélicas, catedrales, poblaciones, todo lo que veamos entraña el sacrificio previo de manos trabajadoras, el pago se traduce en moneda tangible pero nunca suficiente, los trabajadores siguen su camino de olvidos y miserias.

Ya en nuestra época y si bien la historia resulta repetitiva, se han alcanzado ciertos niveles de "humanización", los esclavos ya no se llaman así, reclaman cuando hace falta y se los persigue denodadamente aunque en los últimos años se han producido muchos retrocesos innegables y los dirigentes sindicales, en muchos países, dejaron de ser trabajadores para volverse empresarios…

En noviembre de 1884 en el IV Congreso de la American Federation of Labor quedó establecido que a partir del 1º de Mayo de 1886 se obligaría a los patrones a respetar la jornada de trabajo de 8 horas. De no alcanzarse el propósito se comenzaría una gran huelga. La institucionalización no se produjo entonces, pero una ejemplar coordinación de los trabajadores paralizó el país con más de cinco mil huelgas.

En mayo una bomba estalló provocando la muerte de varios policías, nunca se supo quién detonó el artefacto, pero inmediatamente se procedió a culpabilizar a cuatro líderes anarquistas, los que fueron juzgados y ejecutados sumariamente.
A partir de ese momento el 1º de Mayo quedó instituido como Día Internacional del Trabajador.

El trabajo y los trabajadores, nunca respetados y pocas y efímeras veces dignificados, dieron lugar a la omnipresente teoría de la lucha de clases.
Marx definió exactamente esa concepción que a veces causa escozor a alguna gente que hasta se jacta de que determinados partidos jamás la hayan mencionado, pero que está tan vigente como en el momento de su proclamación.


Los obreros del mundo lograron crear sindicatos, con el objetivo de contrarrestar los efectos más dañinos de la industrialización, comenzaron en Europa Occidental y en los EEUU, a finales del siglo XVIII y principios del XIX. El capitalismo acogotaba a los trabajadores, la gente del campo emigraba a las ciudades que siempre ofrecían mayores posibilidades. Por supuesto, fueron considerados ilegales y debieron enfrentarse con los grandes poderes burgueses y oligarcas que veían peligrar sus fortunas, no olvidemos aquello que condensa criterios con firmeza: la unión hace la fuerza y ello resulta imperdonable.

Las luchas se fueron desarrollando, asesinados y expulsados resultaron la constante en cada tierra y aún no estamos exentos de semejante arbitrariedad, ejemplo en su máximo exponente lo encontraremos en América Latina y penetrando más nos enfrentamos con la realidad colombiana que describe la cantidad de sindicalistas y asesinados en lo que va del año y que haría poner los pelos de punta hasta a los más indiferentes…

Se feminizó la pobreza, el neoliberalismo causó un estrago sin límites, gran parte de la niñez en los pueblos pobres se vio obligada a cambiar el banco de la escuela por la azada, el martillo y hasta por la mendicidad que también incluye un trabajo aunque no reconocido.
La globalización de la pobreza, la perversidad de una aberración ilimitada, dejaron bien sentada su pauta que nos demuestra que "el trabajo dignifica, si te dejan…"

Porque nadie podrá demostrar dónde está la dignificación del ama de casa, que carga al igual que el mitológico Atlas, no el peso de los cielos sobre sus hombros, sino el peso de la crianza de los hijos, la atención de la casa, muchas veces hasta de casas ajenas y sin tener un mínimo salario y mucho menos reconocimiento.

Cuántas de estas titanes anónimas ante la pregunta ¿trabaja? responde NO como si lo suyo, por no tener remuneración fuera nada…
Dónde está la dignificación de los desocupados que se cuentan por millones en este mundo global.
Dónde la de los que durante años fueron trabajadores asalariados y al final de sus vidas tienen negada la posibilidad de una mejor calidad de vida por lo magro de sus sueldos cuando dejaron de ser productivos para los países.

En pocas horas se conmemorará el Día de los Trabajadores, la lucha de clases se incentiva, cada día más concentran muchísimo, así como muchísimos más no concentran sino afrentas y atropellos.
A nuestra juventud le están incorporando sigilosamente la idea de que no es un honor ser trabajador o trabajadora, sino que el honor se mide según el estatus con que cuenten.

Así es la historia, héroes y heroínas anónimos engrandeciendo los países que a su vez engrandecen a la banca mundial, a la vez que cada gota de su esfuerzo va a parar a los bolsillos de los grandes monopolios.
Cada gota de su sudor engrosando las arcas de los organismos internacionales que succionan la sangre de las arterias trabajadoras.

El 1º de Mayo debe convertirse en un día de lucha y reflexión, de memoria colectiva, de homenaje a todos y todas los que han entregado sus vidas en pos de la igualdad hasta el momento no lograda.

25/4/11

Festival internacional de poesía - Argentina



Feria del Libro
Sexto Festival Internacional de Poesía




Del 29 de abril y hasta el 30 de mayo inclusive, se desarrollará la sexta edición del Festival Internacional de Poesía, dentro del marco de la 37 Feria del Libro de Buenos Aires. A continuación, el programa completo de actividades.






Programa de Actividades
Viernes 29 de abril
19:00
Apertura del Festival
Palabras de Graciela Aráoz
Participan: Milo de Angelis (italiano) y Luisa Futoransky (argentina, residente en Francia)




20:00
Recital de poesía. Participan: Dolores Etchecopar, Omar Lara (chileno) y Marcelo Marcolín
Coord.: Poly Balestrini
21:45 - 22:20




Recital de poesía. Participan: Sabela de Tezanos (uruguaya) y Juan Manuel Rodríguez Tobal (español)
Coord.: Juan Pablo Bertazza




Sábado 30 de abril
19:00
Recital de poesía. Participan: Liliana Díaz Mindurry, Javier Naranjo (colombiano), Leonor Mauvecin, Luis Benítez, Jorge Rivelli y Nelson Simón (cubano)
Coord.: Gisela Galimi




20:20
Espectáculo: Fernando Noy y su tránsito poético: Evocación de sus amigas, cinco conmovedoras voces de la poesía contemporánea. Puesta en escena Gastón Ezcurra




21:10
Recital de poesía. Participan: Marcelo Ahumada, Louis Philippe Hébert (canadiense), Chus Pato (española), Marta Miranda y María del Rosario Sola.
Coord.: Laura López




Domingo 1° de Mayo
18:00
Recital de poesía. Participan: Soledad Castresana, Graciela Cros, Ahmet Kot (turco), Alberto Luis Ponzo y María Pugliese
Coord.: Aldana Gaggero




19:15
Recital de poesía. Participan: Alejandro Schmidt, Claudia Masin, Alex Pausides (cubano) y Rodolfo Raschella
Coord.: Gisela Galimi




20:30
Cierre del Festival
A cargo de Wol San (coreano), presenta Graciela Aráoz
Lunes 2 de mayo (actividades fuera de la Feria)




13:00. Café El Banderín: Guardia Vieja 3601, CABA
Participan: Louis-Philippe Hébert (canadiense), Alejandro Schmidt, Marta Miranda, Javier Naranjo (colombiano) y Claudia Masin
Coord.: Laura López




16:00. Museo Isaac Fernández Blanco. Suipacha 1422, CABA
Participan: Milo de Angelis (italiano), Liliana Díaz Mindurry, Chus Pato (español) y Leonor Mauvecin
Coord.: Poly Balestrini




20:00. La Poesía: Chile 502, CABA
Participan: Graciela Cros, Jorge Rivelli, Juan Manuel Rodríguez Tobal (español) y Wol San (coreano)
Coord.: Juan Pablo Bertazza
Martes 3 de mayo (actividades fuera de la Feria)




12:00. Museo Enrique Larreta. Av. Juramento 2291, CABA
Participan: Roberto Raschella, Dolores Etchecopar, Marcelo Ahumada, Alberto Luis Ponzo, Omar Lara (chileno) y Sabela de Tezanos (uruguaya)
Coord.: Leonardo Martínez




12:00. Clásica y Moderna: Av. Callao 892, CABA
Participan: Alex Pausides (cubano), Soledad Castresana, María del Rosario Sola y Ahmet Kot (turco)
Coord.: Gisela Galimi




16:00. Confitería del Hotel Cautelar: Av. de Mayo 1048, CABA
Participan: Alejandro Archain, María Pugliese, Marcelo Marcolín y Wol San (coreano)
Coord.: Poly Balestrini




19:00. Obelisco: Av. Corrientes y 9 de Julio, CABA
Cierre del Festival:
Performance y "Poetas con megáfono"
Presentan: Graciela Aráoz y Víctor Redondo






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Fuente de la información: Diario Registrado






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