Chile no encontró
un solo justo en sus playas
apedreados nadie pudo
lavarse las manos de estas heridas
porque apedreados
lavarse las manos de estas heridas
porque apedreados
nadie encontró
un solo justo en esas playas sino
las heridas de la patria abiertas llagadas
como si ellas mismas
como si ellas mismas
le cerraran con sus sombras los ojos
Aferrado a las cuadernas se vio besándose a sí
Nunca nadie escuchó ruego más ardiente que el
de sus labios estrujándose contra sus brazos
Nunca alguien vio abismos más profundos que las
marcas de sus propios dientes en los brazos
convulso como si quisiera devorarse a sí mismo
en esa desesperada
Porque apedreado Chile no encontró un solo justo en
sus playas sino las sombras de ellos mismos flotando
sobre el aire de muerte como si en este mundo no
hubiera nadie que los pudiera revivir ante sus ojos
Pero sus heridas podrían ser el justo de las playas
de Chile
Nosotros seríamos entonces la playa que les alzó
un justo desde sus heridas
Sólo allí todos los habitantes de Chile se habrían
hecho uno hasta ser ellos el justo que golpearon
tumefactos esperándose en la playa
Donde apedreado Chile se vio a sí mismo recibirse como
un justo en sus playas para que nosotros fuésemos allí las
piedras que al aire lanzamos enfermos yacentes
limpiándonos las manos de las heridas abiertas de mi
patria
Aferrado a las cuadernas se vio besándose a sí
Nunca nadie escuchó ruego más ardiente que el
de sus labios estrujándose contra sus brazos
Nunca alguien vio abismos más profundos que las
marcas de sus propios dientes en los brazos
convulso como si quisiera devorarse a sí mismo
en esa desesperada
Porque apedreado Chile no encontró un solo justo en
sus playas sino las sombras de ellos mismos flotando
sobre el aire de muerte como si en este mundo no
hubiera nadie que los pudiera revivir ante sus ojos
Pero sus heridas podrían ser el justo de las playas
de Chile
Nosotros seríamos entonces la playa que les alzó
un justo desde sus heridas
Sólo allí todos los habitantes de Chile se habrían
hecho uno hasta ser ellos el justo que golpearon
tumefactos esperándose en la playa
Donde apedreado Chile se vio a sí mismo recibirse como
un justo en sus playas para que nosotros fuésemos allí las
piedras que al aire lanzamos enfermos yacentes
limpiándonos las manos de las heridas abiertas de mi
patria


