Amigos de la casa

06/05/12

Zurita: Las playas de Chile

Chile no encontró
un solo justo en sus playas
apedreados nadie pudo
lavarse las manos de estas heridas
porque apedreados
nadie encontró
un solo justo en esas playas sino
 las heridas de la patria abiertas llagadas
como si ellas mismas
 le cerraran con sus sombras los ojos
Aferrado a las cuadernas se vio besándose a sí
Nunca nadie escuchó ruego más ardiente que el
de sus labios estrujándose contra sus brazos
Nunca alguien vio abismos más profundos que las
marcas de sus propios dientes en los brazos
convulso como si quisiera devorarse a sí mismo
en esa desesperada
Porque apedreado Chile no encontró un solo justo en
sus playas sino las sombras de ellos mismos flotando
sobre el aire de muerte como si en este mundo no
hubiera nadie que los pudiera revivir ante sus ojos
Pero sus heridas podrían ser el justo de las playas
de Chile
Nosotros seríamos entonces la playa que les alzó
un justo desde sus heridas
Sólo allí todos los habitantes de Chile se habrían
hecho uno hasta ser ellos el justo que golpearon
tumefactos esperándose en la playa
Donde apedreado Chile se vio a sí mismo recibirse como
un justo en sus playas para que nosotros fuésemos allí las
piedras que al aire lanzamos enfermos yacentes
limpiándonos las manos de las heridas abiertas de mi
patria

02/05/12


Y alguien se preguntará porqué amo a la gente con profundas convicciones humanistas...

30/04/12

Los setenta - Historia de la militancia, la cárcel y otros poemas de Eusebio Cabral



Los gigantes poema de Eusebio Cabral

Cuando era niño
todo era grande
gigantesco
como una montaña

Los árboles
la laguna en el patio
y el terraplén de la vía
todo era desmesurado

Subir a la vía
ir del otro lado
era una aventura
y los caballos del vecino
percherones
me parecían enormes
y la locomotora que tiraba el tren
monstruosa.

En la pelea
ganó la locomotora
y el caballo negro
cayó bañado en sangre
desde lo alto del terraplén.

Relinchaba el caballo
con el cuerpo destrozado
y un ojo fuera de la órbita
me miraba.
Los gigantes mueren
se me ocurrió
pensar
mientras el poderoso animal
se estiraba
con los últimos estertores
de su vida.

Poco después
 murió mi padre.






Quién es Eusebio:

 http://www.ate.org.ar/home/index.php?acc=la_asf&id=416
http://www.unl.edu.ar/editorial/coleccion.php?ID=3&desde=30