30/12/09

Crazy cock de Henry Miller

Me pareció sustancioso el prólogo, y guardo especial admiración por estos párrafos casi finales...


Un día, entrada ya la tarde, saltó de la cama como electrizado, devoró una copiosa comida (...) y empezó a escribir. (...) Las palabras se alzaban en su interior como lápidas sepulcrales (...) los ojos de sus palabras eran guitarras y llevaban enhebrados cordones negros, y él ponía sombreros extravagantes a sus palabras (...) Hizo sentar a las palabras y las ató a la silla con sus cordones negros y luego cayó sobre ellas y las fustigó hasta que la sangre corrió negra y se rasgaron los velos de los ojos.

Qué se puede decir más de lo que se dice así. Y esto lo escribió antes de irse a París, antes de "Trópico de Cáncer"
Algunos piensan que hay que quitarle el exceso de poesía a la narración, eso depende de los gustos, de lo que se espera de un libro, o de lo que no se espera.

3 comentarios:

  1. "Las palabras se alzaban en su interior como lápidas sepulcrales (...) los ojos de sus palabras eran guitarras y llevaban enhebrados cordones negros, y él ponía sombreros extravagantes a sus palabras"

    muy bueno el texto que elegiste. Lo de quitrale peso poetico a la narrativa creo que queda en lso gustos particulares

    besos

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  2. estimada: desde este atún le deseamos un buen año nuevo... y se puede, un buen ano nuevo... porque no?
    en cuanto a lo de mis parientes, debo inferir que ud. se refiere a las nuevas secciones de canibalismo que ha tan bien puesto el supermercado COTO. sea cómo fuere... bom apetit.
    chaucines.

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