10/1/10

Manuel J. Castilla


EL GOZANTE



Me dejo estar sobre la tierra porque soy el gozante.


El que bajo las nubes se queda silencioso.


Pienso: si alguno me tocara las manos


se iría enloquecido de eternidad,


húmedo de astros lilas, relucientes.


Estoy solo de espaldas transformándome.


En este mismo instante un saurio me envejece y soyleña


y miro por los ojos de las alas de las mariposas


un ocaso vinoso y transparente.


En mis ojos cobijo todo el ramaje vivo del quebracho.


De mi nacen los gérmenes de todas las semillas y los riego con rocío.


Sé que en este momento, dentro de mí,


nace el viento como un enardecido río de uñas y deagua.


Dentro del monte yazgo preñado de quietudes furiosas.


A veces un lapacho me corona con flores blancas


y me bebo esa leche como si fuera el niño más viejo


de la tierra.


De cara al infinito


siento que pone huevos sobre mi pecho el tiempo.


Si se me antoja, digo, si esperase un momento,


puedo dejar que encima de mis ingles


amamante la luna sus colmillos pequeños.


Zorros la cola como cortaderas,


gualacates rocosos,


corzuelas con sus ángeles temblando a su costado,


garzas meditabundas


yararás despielándose,


acatancas rodando la bosta de su mundo,


todo eso está en mis ojos que ven mi propia triste


nada y mi alegría.


Después, si ya estoy muerto,


échenme arena y agua.


Así regreso.






En la escritura de Manuel J. Castilla convergen narración, poesía y mito. En el libro De sólo estar, la estructura prosaica y la intensidad lírica condensan la presencia de los mitos del tiempo y del carnaval. La línea de conciencia social trazada por Castilla en su producción lírica y narrativa es fundante en la literatura del NOA y posteriormente otros escritores retomarán esa problemática, como Héctor Tizón, Daniel Moyano, Francisco Zamora o Carlos Hugo Aparicio.




30/12/09

Henry Miller - Carlos Morales




Crazy cook

Un día, entrada ya la tarde, saltó de la cama como electrizado, devoró una copiosa comida (...) y empezó a escribir. (...) Las palabras se alzaban en su interior como lápidas sepulcrales (...) los ojos de sus palabras eran guitarras y llevaban enhebrados cordones negros, y él ponía sombreros extravagantes a sus palabras (...) Hizo sentar a las palabras y las ató a la silla con sus cordones negros y luego cayó sobre ellas y las fustigó hasta que la sangre corrió negra y se rasgaron los velos de los ojos.

Qué se puede decir más de lo que se dice así. Y esto lo escribió antes de irse a París, antes de "Trópico de Cáncer"
Algunos piensan que hay que quitarle el exceso de poesía a la narración, eso depende de los gustos, de lo que se espera de un libro, o de lo que no se espera.

Porque me embargaba un gran amor capaz de hacerme
romper en llanto,
y una pena que irritaba mis ojos como una ortiga,
temía ponerme a sollozar de repente
en el transporte público con Marley sonando,
y un niño mirando sobre los hombros
del conductor y los míos hacia las luces que se aproximaban,
hacia el paso veloz de la carretera en la oscuridad del campo,
las luces en las casas de las pequeñas colinas,
y la espesura de estrellas; les había abandonado,
les había dejado en la tierra, les dejé para que cantaran
las canciones de Marley sobre una tristeza real como el olor
de la lluvia sobre el suelo seco, o el olor de la arena mojada,
y el autobús resultaba acogedor gracias a su amabilidad,
su cortesía, y sus educadas despedidas

a la luz de los faros. En el fragor,
en la música rítmica y plañidera, el exigente aroma
que procedía de sus cuerpos. Yo quería que el autobús
siquiera su camino para siempre, que nadie se bajara
y dijera buenas noches a la luz de los faros
y tomara el tortuoso camino hacia la puerta iluminada,
guiado por las luciérnagas; quería que la belleza de ella
penetrara en la calidez de la acogedora madera,
ante el aliviado repiquetear de platos esmaltados
en la cocina, y el árbol en el patio,
pero llegué a mi parada. Delante del Hotel Halcyon.
El vestíbulo estaría lleno de transeúntes como yo.
Luego pasearía con las olas playa arriba.
Me bajé del autobús sin decir buenas noches.
Ese buenas noches estaría lleno de amor inexpresable.
Siguieron adelante en su autobús, me dejaron en la tierra.
Entonces, un poco más allá, el vehículo se detuvo. Un hombre
gritó mi nombre desde la ventanilla.
Caminé hasta él. Me tendió algo.
Se me había caído del bolsillo una cajetilla de cigarrillos.
Me la devolvió. Me di la vuelta para ocultar mis lágrimas.
No deseaban nada, nada había que yo pudiera darles 
salvo esta cosa que he llamado «La Luz del Mundo».

Carlos Morales

25/12/09

Wislawa Szymborska


Prefiero el cine.

Prefiero los gatos.

Prefiero los robles a orillas del Warta.

Prefiero Dickens a Dostoievski.

Prefiero que me guste la gente

a amar a la humanidad.

Prefiero tener a la mano hilo y aguja.

Prefiero no afirmar

que la razón es la culpable de todo.

Prefiero las excepciones.

Prefiero salir antes.

Prefiero hablar de otra cosa con los médicos.

Prefiero las viejas ilustraciones a rayas.

Prefiero lo ridículo de escribir poemas

a lo ridículo de no escribirlos.

Prefiero en el amor los aniversarios no exactos

que se celebran todos los días.

Prefiero a los moralistas

que no me prometen nada.

Prefiero la bondad astuta que la demasiado crédula.

Prefiero la tierra vestida de civil.

Prefiero los países conquistados a los conquistadores.

Prefiero tener reservas.

Prefiero el infierno del caos al infierno del orden.

Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras planas del periódico.

Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas.

Prefiero los perros con la cola sin cortar.

Prefiero los ojos claros porque los tengo oscuros.

Prefiero los cajones.

Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado

a muchas otras tampoco mencionadas.

Prefiero el cero solo

al que hace cola en una cifra.

Prefiero el tiempo insectil al estelar.

Prefiero tocar madera.

Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo.

Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad

de que el ser tiene su razón.


De "Gente en el puente" 1986


Versión de Gerardo Beltrán

19/12/09

PREMIACIÓN DEL Iº CERTAMEN DE CUENTOS CORTOS “DEL CORDOBAZO”

Señorita
LAURA DEL CARMEN MORENO
CÓRDOBA
¡Congratulaciones!
Nos es muy grato comunicarte que tu trabajo “EL VIAJE” ha sido seleccionado por el Jurado como uno de los diez mejores cuentos de los recibidos para nuestro concurso “Del Cordobazo”.
Reproducimos más abajo el Acta del Jurado, y próximamente te avisaremos de la fecha en la que nos reuniremos para celebrar la culminación del evento y concretar la entrega de premios.
Con nuestras afectuosas felicitaciones


CASA DE LOS TRABAJADORES

CÓRDOBA - ARGENTINA ACTA DE PREMIACIÓN DEL Iº CERTAMEN DE CUENTOS CORTOS “DEL CORDOBAZO
En Córdoba, a los cinco días del mes de Octubre de 2009, se reúnen los Profesores MARIA TERESA ANDRUETTO, FRANCISCO IGHINA Y GUSTAVO BUSTILLO, miembros del Jurado designado para la selección de los diez Cuentos Cortos* a ser consagrados ganadores del Certamen de referencia organizado por Casa de los Trabajadores de Córdoba, que luego de leer y evaluar los 47 (cuarenta y siete) trabajos recibidos, y una vez acordados los criterios a seguir para la valoración de los mismos, han acordado distinguir los siguientes relatos:
*) De acuerdo a lo preceptuado por las Bases del Concurso, el Jurado ha seleccionado los diez mejores cuentos que se detallan más abajo, sin orden de mérito y por orden alfabético del apellido de sus autores.

TÍTULO PSEUDÓNIMO NOMBRE DEL AUTOR RADICADO EN
Con tus versos levantaré piedras – Caupolicán - Carrasco, Jorge Río Negro
Simplemente necesario - L.R.C. - Cuesta, Leandro Córdoba
Al llegar la sombra Grimaldo Ezcurra Echeverría, Gregorio Buenos Aires
Cabeza de serpiente - De Leonardo - Gonzalez, Rogelio S. San Juan
La mosca negra El gitano Melquíades Lorenzo, Lía Inés Buenos Aires
Buñuelos de manzana Camila Wee Montes de Oca, Fernando Córdoba
El viaje Nudodepoetas Moreno, Laura del Carmen Córdoba
Según ella Juan P. Pairone, Juan Manuel Córdoba
El rosario de Luisa Afesh Rustán, José Antonio Córdoba
El pizarrón y la calle Salvador Guevara Taborda Varela, Juan C. Mendiolaza


El viaje (mi cuento, primera parte)

Subo al mismo colectivo cada mañana cuando el sol no ha salido aún pero puede advertirse una bruma azul hacia el centro de la ciudad, ahora que el calor se demora en el asfalto y anonada cada tarde con su calor inusual.
Me pesa mucho el portafolios, como siempre. Voy cargado con los libros, la carpeta y la mejor hondera que he tenido en años, logrando salvarla de varias requisas escolares. También llevo algo que no pesa nada, un recorte del diario que detalla la muerte de Kennedy dos días atrás.
Mientras saludo a José, un enfermero del Clínicas que llega corriendo y abrochándose el sobretodo, recibo el boleto y camino maquinalmente por el pasillo en dirección al asiento vacío en la doble hilera de la derecha, el mismo que elijo siempre que puedo. Es que a esa hora de la mañana tengo la suerte de encontrarme con el ómnibus prácticamente vacío.
Observo el número del boleto y advierto que, si hubiera subido después de José, seguro me tocaba el capicúa. Porque siento curiosidad, esta vez viajo atento a la persona que se subirá la próxima vez que nos detengamos. Entonces, me sentaré detrás suyo y le susurraré un -¿No me cambiaría el boleto? Es que los colecciono, ¿sabe?
Me molesta el guardapolvo, me siento atrapado.
Contrario a mi pronóstico, el colectivo acelera luego de la primera cuadra. Pasa la Avenida Santa Ana y sigue sin detenerse… ¿Se imaginará alguien no lejos de aquí, que le tocará un boleto mágico? alguien como yo, que sentirá un poco de angustia al aparecer el ómnibus a lo lejos por saberse irremediablemente más cerca de su trabajo o de la escuela. Sin embargo, ese boleto capicúa puede cambiarle el día, puede alegrarlo y transformar su viaje en un pequeño triunfo del destino. Ojalá sea una de esas personas que suben indiferentes, que miran por la ventanilla hacia afuera como anestesiados, vidas llanas donde un día es igual al otro. Deseo que sea alguien a quien le de lo mismo la proposición que tengo que hacerle. Me molestan los zapatos, me están quedando chicos y mi viejo les pegó la suela tres veces porque cuando camino, pateo toda piedrita que se me cruza.
El colectivo se detiene, pero no alcanzo a ver todavía quien subirá. Un segundo más y sabré qué me depara el destino, un segundo de diferencia para saber si me tocará la suerte o debo seguir esperándola. Y entonces sube ella.

(sigue)
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13/12/09

George Barker


Epitaph for Many Young Men(In Memoriam P. F. J., 1951)

In that ordinary year of anxiety and rain,

Some distinguished anniversaries and many crimes,

A young and quiet man died by a fireplace.–

Such things happen everywhere at times.

And yet the fish in a small river near Reading

Will sometimes look up and wonder

Why his dark sad face no longer leans over them

And smiles as the float bobs under.

And the promoters of a famous football pool

Receiving no answer to any

Of their constant solicitations, will they guess

Death has taken that penny?

For now the aggrandising and first dignity

Has turned to stone

That quiet and dark young man, and he lies for ever

In a grave that will never be known.

GEORGE BARKER (1953)




28/11/09

DIVA



Estos pares de ojos que acuden en multitud a adorar tu ausencia
se quedan fijos, extáticos, con el alma en girones,
descartando palabras, afinando el lápiz interior que te dibuja
en la retina, convertida ya en una impronta de otros tiempos.


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15/9/09

Gato, pájaro negro, ella, noche.

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Las noches son cortas.

Pésimas para adivinanzas,
ideales para letargos
y especiales para quedarse con uno mismo.


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22/4/09

Acto III


- Estáte quieta por un momento - suplicó jadeante

y se quedó así, inmortalizado en su afán y su misterio.

Acto II


Sin embargo, aquí están - dijiste -
su silencio es tan grande que parecen muertos
y ya no distinguen una noche de otra.
Y te aferraste como siempre
pequeño barco destinado a naufragar.

Acto I


Yacía plácidamente en tu abrazo
cuando descubrí que detestaba la contemplación, el quietismo y la ausencia de observadores

9/3/09

Hamlet Lima Quintana



Romperá la tarde mi voz
hasta el eco de ayer
Voy quedándome solo al final,
muerto de sed, harto de andar,
Pero sigo creciendo en el sol
vivo

Era el tiempo viejo la flor
la madera frutal,
Luego el hacha se puso a golpear,
verse caer, solo rodar,
Pero el árbol reverdecerá
nuevo

Al quemarse en el cielo
la luz del día, me voy,
Con el cuero asombrado me iré,
ronco al gritar que volveré
Repartido en el aire a cantar,
siempre

Mi razón no pide piedad,
se dispone a partir
No me asusta la muerte ritual,
sólo dormir, verme borrar,
Una historia me recordará
vivo

Veo el campo, el fruto, la miel
y estas ganas de amar
No me puede el olvido vencer,
hoy como ayer, siempre llegar,
En el hijo se puede volver
nuevo

Al quemarse en el cielo la luz del día,
me voy
Con el cuero asombrado me iré,
ronco al gritar que volveré
Repartido en el aire a cantar,
siempre



10/2/09

El juicio - segunda parte -


El acusado frunce el ceño al principio, confundido por la mota de algodón. Luego, sonríe alejada ya su atención de lo que el último testigo dice, ese testigo que comprendiendo su obligación ciudadana y sintiéndose importante, aquel día se levantó temprano, se acicaló y se presentó a declarar. Se cree seguro de lo que vio, lo ha contado innumerables veces a sus amigos, parientes y luego, al abogado de la acusación, mas, en aquel momento en que el reo sonríe al ver la pelusa, deja de hablar, perplejo. Y se pregunta: - ¿cómo puede sonreír en un momento como éste? ¿Es que no se da cuenta de la situación en que se encuentra? – permanece en silencio mientras una leve mueca de sorpresa se instala en su cara.

El fiscal ha notado un quiebre en ese momento, un punto de inflexión al que le teme porque, por segunda vez en veinte años, un presentimiento, una voz interior le dice que algo va mal. Terriblemente mal.

El acusado ha dejado de sonreír, pero ahora su mirada refleja una total calma interior y eso afecta al testigo, al jurado y al juez.
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29/1/09

MIGUEL ANGEL BUSTOS




Vientre profeta sin tiempo


Yo no soy de ningún siglo.

Vivo ausente del tiempo. Soy mi siglo como soy mi sexo y mi delirio.

Soy el siglo liberado de toda fecha y penumbra.

Pero cuando muera, el profeta que hay en mí se alzará como un niño sin moral y sin patria. Un niño loco con lengua de alaridos. Entonces amanecerá en el millón de Galaxias.Madres del futuro; cuidado; cuando muera puedo volver.

Entonces, ay, vientre que me aguardas, dulcísima catedral de tinieblas.



Luna de Herodes


Si en la noche inmóviles policías sujetan perros de boca en piedra, yo tiemblo. Quiero alejarme no puedo, como en sueños.

Entonces alzo la mano a mi pecho el traspasado. No sea que a lo lejos entre selvas de hueso y aliento salga el aullido de aquel que devora mis entrañas. Y aullando prolongue en los perros guardianes un odio en silencio y dientes, que por milenios me persigue.


De Visión de los hijos del mal, 1967


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Miguel Ángel Bustos



Nació en Buenos Aires, el 31 de agosto de 1932. Entre 1952 y 1956 desarrolla su pasión por los idiomas (inglés, francés, portugués, italiano) y estudia hasta tercer año en la Facultad de Filosofía y Letras.
Entre 1960 y 1963 viaja por el norte del país, Brasil, Bolivia y Perú. Cuando regresa a Buenos Aires en 1964 se casa repentinamente y sufre una internación de casi un año en el neuro-psiquiátrico Borda donde conoce a Jacobo Fijman.
Entre 1966 y 1967 el dibujo comenzó a ocupar un espacio tan absoluto como el de su poesía; cuatro de sus libros están ilustrados por él. En 1968 obtuvo el Segundo Premio Nacional de Poesía por Visión de los hijos del mal. Era militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Colaboró como crítico literario y fue un asiduo colaborador del equipo periodístico que editaba el quincenario político “Nuevo Hombre” que, luego de Silvio Frondizi, dirigía Rodolfo Mattarollo.
Desaparecido por la dictadura militar el 30 de mayo de 1976.


Obras de Miguel Ángel Bustos


(1957) Cuatro Murales.

(1959)Corazón de Piel Afuera (prólogo de Juan Gelman).

(1965) Fragmentos Fantásticos.

(1967) Visión de los Hijos del Mal (prólogo de Leopoldo Marechal).

(1970) El Himalaya o la Moral de los Pájaros.


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La dictadura primero y los treinta años que le siguieron, hicieron que M.A. Bustos pasara casi desapercibido para el mundo literario, pero, la antología Libros de Tierra Firme, y ahora la edición de su obra completa en el Argonauta, hace posible que sigamos disfrutándolo.
Te vuela la cabeza. Por favor, leelo.
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7/1/09

Nicanor Parra a la una...


Nicanor Parra a las dos...


Nicanor Parra a las tres!!!




Cartas a una desconocida
Cuando pasen los años, cuando pasen
los años y el aire haya cavado un foso
entre tu alma y la mía; cuando pasen los años
y yo sólo sea un hombre que amó,
un ser que se detuvo un instante frente a tus labios,
un pobre hombre cansado de andar por los jardines,
¿dónde estarás tú? ¡Dónde
estarás, oh hija de mis besos!
Soliloquio del Individuo
Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(Allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado.
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos,
Buscar peces, pájaros, buscar leña,
(Ya me preocuparía de los demás asuntos).
Hacer una fogata,
Leña, leña, dónde encontrar un poco de leña,
Algo de leña para hacer una fogata,
Yo soy el Individuo.
Al mismo tiempo me pregunté,
Fui a un abismo lleno de aire;
Me respondió una voz:
Yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca,
Allí también grabé figuras,
Grabé un río, búfalos,
Grabé una serpiente
Yo soy el Individuo.
Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía,
El fuego me molestaba,
Quería ver más,
Yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
Allí encontré lo que necesitaba,
Encontré un pueblo salvaje,
Una tribu,
Yo soy el Individuo.
Vi que allí se hacían algunas cosas,
Figuras grababan en las rocas,
Hacían fuego, ¡también hacían fuego!
Yo soy el Individuo.
Me preguntaron que de dónde venía.
Contesté que sí, que no tenía planes determinados,
Contesté que no, que de allí en adelante.
Bien.
Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río
Y empecé a trabajar con ella,
Empecé a pulirla,
De ella hice una parte de mi propia vida.
Pero esto es demasiado largo.
Corté unos árboles para navegar,
Buscaba peces,
Buscaba diferentes cosas,
(Yo soy el Individuo).
Hasta que me empecé a aburrir nuevamente.
Las tempestades aburren,
Los truenos, los relámpagos,
Yo soy el Individuo.
Bien. Me puse a pensar un poco,
Preguntas estúpidas se me venían a la cabeza.
Falsos problemas.
Entonces empecé a vagar por unos bosques.
Llegué a un árbol y a otro árbol;
Llegué a una fuente,
A una fosa en que se veían algunas ratas:
Aquí vengo yo, dije entonces,
¿Habéis visto por aquí una tribu,
Un pueblo salvaje que hace fuego?
De este modo me desplacé hacia el oeste
Acompañado por otros seres,
O más bien solo.
Para ver hay que creer, me decían,
Yo soy el Individuo.
Formas veía en la oscuridad,
Nubes tal vez,
Tal vez veía nubes, veía relámpagos,
A todo esto habían pasado ya varios días,
Yo me sentía morir;
Inventé unas máquinas,
Construí relojes,
Armas, vehículos,
Yo soy el Individuo.
Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos,
Apenas tenía tiempo para sembrar,
Yo soy el Individuo.
Años más tarde concebí unas cosas,
Unas formas,
Crucé las fronteras
y permanecí fijo en una especie de nicho,
En una barca que navegó cuarenta días,
Cuarenta noches,
Yo soy el Individuo.
Luego vinieron unas sequías,
Vinieron unas guerras,
Tipos de color entraron al valle,
Pero yo debía seguir adelante,
Debía producir.
Produje ciencia, verdades inmutables,
Produje tanagras,
Di a luz libros de miles de páginas,
Se me hinchó la cara,
Construí un fonógrafo,
La máquina de coser,
Empezaron a aparecer los primeros automóviles,
Yo soy el Individuo.
Alguien segregaba planetas,
¡Árboles segregaba!
Pero yo segregaba herramientas,
Muebles, útiles de escritorio,
Yo soy el Individuo.
Se construyeron también ciudades,
Rutas
Instituciones religiosas pasaron de moda,
Buscaban dicha, buscaban felicidad,
Yo soy el Individuo.
Después me dediqué mejor a viajar,
A practicar, a practicar idiomas,
Idiomas,
Yo soy el Individuo.
Miré por una cerradura,
Sí, miré, qué digo, miré,
Para salir de la duda miré,
Detrás de unas cortinas,
Yo soy el Individuo.
Bien.
Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,
A esa roca que me sirvió de hogar,
Y empiece a grabar de nuevo,
De atrás para adelante grabar
El mundo al revés.
Pero no
: la vida no tiene sentido.


La metamorfosis de Tiresias o ¡Gracias por las tetas! dijo Tiresias



Los dioses castigaron a Tiresias otorgándole cuerpo de mujer... (machistas)


por castigar a las serpientes que se apareaban.




Según otra versión, Tiresias mujer fue una prostituta de gran renombre. El octavo año, de su conversión, Tiresias-mujer vuelve a ver de nuevo a las mismas serpientes aparearse.


Cómo reacciona? aceptando y dejando vivir. Por lo tanto, Hera le levantó el castigo y le devolvió su masculinidad.


Ovidio es el narrador. Un hombre de otras épocas, claro.


(Las Metamorfosis, III, 316-338).



En una discusión en el Olimpo, Zeus pretendía que en el acto sexual la mujer sentía más placer que el hombre y su esposa Hera pretendía lo contrario.



Los dioses decidieron pedir el consejo de Tiresias, que tenia la experiencia de ambos sexos. Tiresias se pone de parte de Zeus, y declara: "De diez partes un hombre solamente goza de una".


Hera inmediatamente lo volvió ciego por su impiedad. (dudo que Hera se halla ofendido, ustedes que piensan? )


"... no es conveniente para un sujeto ser tan ligero..." y condena los ojos de su juzgado a las tinieblas eternas» (Las Metamofosis, III, 316-338).


Zeus no podía ir en contra de la decisión de Hera, pero, para compensar su ceguera, le ofrece el don de la adivinación y una larga vida de siete generaciones humanas.




Como mujer. Para que la goce realmente.


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31/12/08

Elarte de escribir - Harold Pinter


"No hago un resúmen de las obras antes de empezar a escribirlas. No sé qué clase de personajes tendrán mis obras hasta que...bien, hasta que no son. Hasta que no me indican qué es lo que son. No conceptualizo de ninguna manera. Una vez que tengo las claves, las sigo...ése es mi verdadero trabajo, en realidad, seguir las claves".


"Escribo en un estado muy intenso de excitación y frustración. Sigo lo que veo en el papel ante mí...una oración tras otra.


Eso no indica que no tenga una vaga idea general, posible...la imagen inicial no engendra solamente lo que ocurre inmediatamente, sino que engendra la posibilidad de un acontecimiento general, que es lo que me hace avanzar.


Tengo una idea de lo que podría ocurrir...a veces estoy absolutamente en lo cierto, pero en muchas ocasiones se me ha demostrado estar equivocado por lo que ocurre realmente. A veces sigo adelante y me descubro escribiendo "Entra C", cuando en realidad no sabía que él iba a entrar: tenía que entrar en ese punto, eso es todo".


Harold Pinter en Confesiones de Escritores.

Reportajes The Paris Review.


Mi sueño era en breve ir a Inglaterra y conocerlo...Siempre pienso que la gente que está enferma y muere en diciembre hace un enorme esfuerzo por terminar prolijamente el año. Los textos de Pinter reflejan prolijamente la desprolijidad de los vínculos humanos. Prolijo y prolífico, toda la paz para un gran maestro de la dramaturgia, del teatro y del guión de cine.Uno de mis maestros

(Les adjunto un trabajo ensayístico que publiqué hace unos años en un libro del Rojas) . Les recomiendo leer las obras de H. Pinter, el maestro de la intriga, del falso final y de la triangularidad.


Cecilia Propato


Gracias Ana por acercarme las palabras de Cecilia!!!



29/12/08

Espinas en rojo


37 espinas
seis ramitas rojas
una céntrica cercana
cuatro más alejadas
el detalle de los brotes
te da objetivamente
la ubicación temporal
unos 15º de temperatura.
JASON BOURNE
(ve objetivamente los detalles)

26/12/08

Acá van de nuevo - poema de Harold Pinter

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Acá van de nuevo,
los yanquis en su desfile acorazado
entonando sus baladas de alegría
mientras cabalgan por el mundo
alabando al dios americano.
Las zanjas están tapadas de muertos
Los que no se pudieron unir
Los otros que se niegan a cantar
Los que están perdiendo la voz
Los que olvidaron la canción.
Los jinetes tienen látigos que cortan.
Tu cabeza rueda en la arena
Tu cabeza es un charco en la tierra
Tu cabeza es una mancha en el polvo
Tus ojos se han salido y tu nariz
huele sólo el hedor de los muertos
Y todo el aire muerto respira
el olor del dios americano.

Falleció esta navidad, Harold Pinter, habiendo dicho mucho de lo que nosotros quisiéramos decir, pero a veces nos faltan palabras, otras veces el valor y muchas veces, la claridad.

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19/12/08

A Víctor Hugo


Firmo esta carta

a treinta años de aquella tarde

mi único medio de llegar a vos a través del viento

- una de tantas amigo mío querido -

con el nombre que tenía en aquella época

mi "nombre de guerra" dicen que era

y era yo en aquel entonces

un racimo de risas

un estruendo de sangre bombeada por dos corazones

solo un nombre

con sentido salvador muchas veces.

Otra carta más, dirigida a nuestro pasado

siempre tan presente y con la mano tendida

hacia el futuro.


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Laura


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17/12/08

LA BÚSQUEDA DE LAS ABUELAS


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"A los niños y niñas que han sido robados/as durante estos años (la última dictadura en Argentina, entre 1976 y 1983) les han imposibilitado conocer sus orígenes y prohibido conocer la verdad de su historia, armándoles una mentira vil e impidiéndoles el descubrimiento del legado de sus padres, su genealogía simbólica, y su genética. Toda cuestión tanto de orden físico, químico y psíquico ha sido ultrajada."

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Tomado del libro: "Centro de atención por el derecho a la identidad de Abuelas de Plaza de Mayo"

Extracto de la nota de la Pscioanalista Ana Zabala, integrante del equipo terapéutico del Centro de Atención por el derecho a la identidad de Abuelas de Plaza de Mayo y docente de la materia "Estructura del personaje" de las carreras de Guión y de Realización de la ENERC.


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"Nuestras madres y nuestros padres no nos abandonaron. Vivimos gracias a ellos, que soportaron las más terribles condiciones durante su cautiverio ilegal. Solamente a la fuerza pudieron separarnos de ellos."


María Eugenia Sampallo Barragán, nieta restituida, conferencia de prensa de marzo de 2008.


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Ya fueron recuperados 90 nietos... de 500.

Si tenés dudas sobre tu origen y naciste entre 1975 y 1980, acercate a Abuelas de Plaza de Mayo, en Virrey Ceballos 592, o llamá al 011 4384 0983
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24/11/08

VICTOR HUGO PACIARONI "barbijo"

Querido Barbijo:

No hay palabra que me nombre. No.
No hay palabra que me nombre, que nos nombre; digo... a los que estamos de este lado de la herida.
Hay palabras adaptadas. Hay otras que están faltando.
Porque, ¿cómo se nombra a la amiga de un desaparecido?
¿y a la compañera?
¿al padre? ¿a la madre?


Tantas veces te escribí imaginarias cartas...

Sin destino. Sin estampilla. Sabiendo que me entenderías porque fue mucho lo que nos conocimos, fue mucho lo que nos quisimos y corto el tiempo que nos dieron.
Hoy me siento a contarles a los demás un poco de tu historia: a los que quizás están viendo por primera vez tu foto. Quien te dice... en una de esas, alguien sepa lo que hace tanto tiempo espero que me digan: qué fue de vos en la oscura noche.

Conocí a Barbijo en una toma del Comedor Universitario. Los estudiantes que formábamos interminables colas para acceder al almuerzo, fuimos llamados a colaborar cubriendo la ausencia de los cocineros. Y allí estaba él. El que con ingenio logró lo que otros no podían, encender esas complicadas cocinas y organizar la tarea de cada uno. Ahí recibí de Víctor la primera enseñanza de las tantas que vendrían luego.

En la segunda oportunidad lo tenía sentado frente a mí en una reunión. Era un aula de la Ciudad Universitaria. Mientras el debate se llevaba a cabo, Barbijo se empeñó en arreglar la cerradura que había advertido rota al llegar, sin perder el hilo de lo que allí se discutía. Es que su sentido de la responsabilidad no le permitía pasar por alto ese detalle y lo expresó claramente: "lo que pertenece a la comunidad debe ser mantenido en condiciones en la medida de nuestras posibilidades y somos nosotros quienes debemos ser coherentes a nuestros principios en la búsqueda del hombre nuevo"

Así, con esas características, con esa claridad, era Víctor Hugo.
Comenzamos a compartir la militancia en la Facultad de Arquitectura, donde la lucha por reivindicaciones estudiantiles nos mantenía en contínua actividad y se fue forjando una amistad muy fuerte que nos hacía inseparables...


Y aquí mi amiga, la amiga de Barbijo, hace un alto en su relato, mientras se entrecruzan sus recuerdos con los míos, yo tengo diez años menos que ella, mientras ella militaba en la Facultad, yo iba al primario, compartíamos sin conocernos aún una ciudad, sus calles, el amor, el viento, la música, la alegría y el miedo.

Esta historia sigue, mientras suena en mi cabeza "Noches de blanco satin" de los moody blues.

http://www.youtube.com/watch?v=9muzyOd4Lh8&feature=related


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. Carta a un amigo desaparecido
por Ernst Jönger
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Fuente: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/9357/Carta_a_un_amigo_desaparecido

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9/11/08

El poeta oriolano Miguel Hernández

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SENTADO SOBRE LOS MUERTOS

Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
la mano del corazón
y el alma que lo mantiene.

Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre.
Acércate a mi clamor,
pueblo de mi misma leche,
árbol que con tus raíces
encarcelado me tienes,
que aquí estoy yo para amarte
y estoy para defenderte
con la sangre y con la boca
como dos fusiles fieles.
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MIGUEL HERNÁNDEZ


MIGUEL HERNÁNDEZ EN EL FRENTE


ELEGÍA SEGUNDA



(A Pablo de la Torriente, comisario político)



"Me quedaré en España, compañero"
me dijiste con gesto enamorado
y al fin sin tu edificio tronante de guerrero
en la hierba de España te has quedado.
Nadie llora a tu lado:
Desde el soldado al duro comandante,
Todos te ven, te cercan y te atienden
Con ojos de granito amenazante,
Con cejas incendiadas que todo el cielo encienden.
Valentín(1) el volcán que si llora algún día
Será con unas lágrimas de hierro,
Se viste emocionado de alegría
Para robustecer el río de tu entierro.
Como el yunque que pierde su martillo,
Manuel Moral se calla
Colérico y sencillo.
Y hay muchos capitanes y muchos comisarios
Quitándote pedazos de metralla,
Poniéndote trofeos funerarios.
Ya no hablarás de vivos y de muertos,
Ya disfrutas la muerte del héroe, ya la vida
No te verá en las calles ni en los puertos
Pasar como una ráfaga garrida.
Pablo de la Torriente,
Has quedado en España
Y en mi alma caído:
Nunca se pondrá el sol sobre tu frente,
Heredará tu altura la montaña
Y tú valor el toro del bramido.
De una forma vestida de preclara
Has perdido las plumas y los besos,
Con el sol español puesto en la cara
Y el de Cuba en los huesos.
Pasad ante el cubano generoso,
Hombres de su brigada,
Con el fusil furioso
Las botas iracundas y la mano crispada.
Miradlo sosteniendo a los terrones
Y exigiendo venganza bajo sus dientes mudos
A nuestros más floridos batallones
Y a sus varones como rayos rudos.
Ante Pablo los días se abstienen ya y no andan.
No temáis que se extinga su sangre sin objeto,
Porque éste es de los muertos que crecen y se agrandan
Aunque el tiempo devaste su gigante esqueleto.

1 Se refiere a Valentín González "El Campesino", que fue jefe de su Unidad Militar.

4/11/08

JACINTO PIEDRA "EL CARDENAL"


Jacinto Piedra (Seudónimo Artístico de: Ricardo Manuel Gómez Oroná), nació en Santiago del Estero el 25 de Septiembre de 1955 y falleció en un accidente automovilístico ocurrido en la noche del 25 de octubre de 1991, en el cruce de las vías del F.C. Mitre (Dpto. Banda).


Miembro de MPA (Músicos Populares Argentinos), con quien grabó "Nadie más que nadie", en 1985 y "Antes que cante el gallo" en 1987 y con Santiagueños (Peteco Carabajal, Juan Saavedra y Jacinto Piedra), grabó "Transmisión Huaucke"
Jacinto Piedra fue conocido por sus pares como “El cardenal” y ha sido homenajeado por compositores de la talla de los “Horacios” Guarany y Banegas.

Guarany ha hecho grito de impotencia a su chacarera Jacinto Piedra, en la que entona:

“Canta mi chacarera / la primavera llorando está. Nunca, yo sé que nunca / su voz de pájaro se callará. Porque esa voz no muere... / Nunca morirá, vivirá en el rescoldo de la eternidad”.


Banegas, por su parte, ha reivindicado con mayor precisión el aporte de Piedra al nuestro cancionero. En su pieza El cardenal escribió:

“Tierra, bendita tierra de palos y mar, esta guerra es eterna, es furia que va / Baila por las naciones donde hay libertad / En un monte vecino cantó un cardenal, y un medio día de flechas lo quiso callar / Pero tu sol quería volverlo a escuchar..."

Fragmentos de la "Elegía a Jacinto Piedra", del poeta Mario S. Lescano, en los que expresa:

"...Hoy ha callado su voz. / Lo tragó una anoche larga. /Socavón hecho silencio, / misterios de "Salamancas". / Pero tu nombre que es eco / en el tiempo y la distancia / irá despertando el sueño /ancestral de nuestra raza. / Para quedarse prendido / en acordes de guitarras, / de una siesta algarrobera / con mil coros de cigarras. /Jacinto Piedra es un grito / medular de nuestra raza. / Jacinto Piedra... /¡es hondazo! / De piedra luz / en mi alma".

El recuerdo de un grande de la música nacional, una calle del Barrio Tala Pozo, donde germinó la vida y el arte de este folklorista que materializó junto a Peteco Carabajal una revisión y renovación conceptual de nuestra música de raíz nativa, lleva su nombre.


Te voy a contar un sueño letra de Jacinto Piedra

Llegan de noche gritos lejanos
Rompe la luna
Tiembla de miedo algun chango
De Salamanca llaman campanas
Los hombres quieren matarse
Empuñando armas
Ya no se ríen, venden su leña
Ya no agradecen
Que el río les de su arena
Solo los niños, pan de la tierra
Son las semillas para hacer nuevas cosechas
Tranquen las puertas que afuera gritan
Las aves grises
Buscando llevarse un alma
Sobre los techos ya han hecho nido
Triste está el cielo
La paz del pueblo se ha ido
Angel del agua, dame tu espejo
Donde la lluvia de magia prende su vuelo
De Salamanca, llaman campanas
………….
Pucha que sueño fiero he tenido
Nubes de humito a mi pago se han subido
Silba una pava, cantan rubialas,
El monte ríe¡Le da ojos a mi esperanza!


http://www.youtube.com/watch?v=ndqjbEwklVU Te voy a contar un sueño es mejor oírlo por el propio Jashi, pero aquí pueden tener una idea de lo que es este tema, cantado por el duo Coplanacu, pienso que este tema hace clara referencia al pasado golpe militar… poéticamente, como era el estilo nuestro “cardenal”


http://www.youtube.com/watch?v=1ybvGqTqlx0&feature=related viejo video del músico y poeta


Les aconsejo humildemente que tengan entre sus CD “Transmisión Huaucke”